Crema de Camote

Hoy Por Fin LLegaste... [Archivo] - Voyeur Azteka

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Lobo_Solitario
28-feb-2007, 10:10
Bueno, a parte de ser de profesion diseñador grafico y un amante del sexo y de la pasion y grandeza de la mujer...

Mi Pasion mas grande es la escritura...
Escribo poesia, cuento y narrativa de casi todos los generos, pero el erotismo es la mayor fuente de mis inspiraciones...

Este escrito que sigue, un breve cuento, es fruto de algo asi..

Casi nunca escribo bajo pedido por que pierde un poco de alma cada letra, pero este cuento nacio a peticion de una gran amiga que queria ver reflejadas algunas de sus pasiones en mis letras...

No es una narrativa salpicada de altisimas referencias sexuales, es UN TRABAJO DE EROTISMO un poco distinto, que espero les agrade....

Se los pondre en dos partes, no es tan largo, pero creo que asi se disfrutara mas.....

Ojala genere comentarios positivos...

Un abrazo...



HOY POR FIN LLEGASTE....


Hoy por fin llegaste, después de tanto tiempo de habernos conocido, después de tantas palabras que subían sin freno como aguas inundando un valle con sus deseos.

Por fin llegaste y sábete que he estado esperándote, que mis noches desde que nos conocimos han sido demasiado largas, que se han vuelto una tortura que se envuelve en medio de suspiros que se apagan y de gemidos que se diluyen...

- Mañana llego, laura, por fin he comprado mi boleto de avión y espero con vehemencia estar entre tus brazos, por fin después de una espera que se me antojaba eterna. Y sabes que he tenido tanto miedo de que jamás llegara la oportunidad, tenia tanto miedo de que nos ganara la distancia y que las ansias se apagaran. Por fin ya estar entre tus brazos y me envolveré en la esencia que despide tu mirada como hojas de cerezo en invierno.. Si supieras cuanto he soñado esto, cuando lo he imaginado.....


- Lo mismo yo Charly, lo mismo yo, porque ya me come este calor por dentro, porque ya mi sangre hierve con la fuerza de un volcán que necesita derramarse. No tienes idea de cuantas noches he tocado mi cuerpo imaginando que son tus manos, de lamer mis senos pensando que es tu saliva la que me baña con avidez. No imaginas cuantas veces mis dedos se han hundido en mi acuosa intimidad que te llama y que necesita tu fuerza embistiéndola con un creciente frenesí..... No tienes idea, Charly....

Pero hoy por fin llegaste... Y no cabía en mi de la emoción cuando te fui a recoger al aeropuerto, cuando te vi descender con esa mirada resuelta, con esos destellos de lobo hambriento que al verse en un nuevo prado, reconoce con el olfato la primera sangre nueva que debe probar.

No sabia como proceder, a pesar de tantas horas frente a un monitor que sustituia tu presencia, a pesar de tantas charlas que cubrieron de gotas calientes nuestras frentes en aquellas noches de cálida soledad. a pesar de todos esos gemidos a los que separaban un mar de distancia... Ahora al verte no cabía en mi de gusto por tenerte a solo unos metros...


No se como hiciste, pero en medio de todo ese barullo, de ese maremagnum pudiste reconocerme, y clavaste tus ojos en los míos como dos dagas que separan la carne y la piel con solo un breve roce, pero es que así estabas ya en mi, ya habías separado con aguda agilidad y con una exquisita prestancia los gajos de mi gula, de mi lujuria, de mis pasiones mas secretas y escondidas, ya habías trazado con frescura huellas en las rutas de mi cuerpo que sin tocarlo, ya lo sabias.

No hubo necesidad de palabras o nada mas que decir, porque en cuanto pudimos nos abrazamos y tus manos fueron a mi cintura y a mis caderas, mis brazos rodearon tu cuello y agite tu pelo enmarañado por el viento, me estrujabas a ti con la necesidad de un desposeído y pude sentir en mi vientre la fuerza, la dureza de tu ansiedad, pude sentir esas palpitaciones que con fuerza reclamaban liberarse para colmarse con mi impulso..
No sé si también lo notaste en ese instante, pero al sentir el contacto con tu sexo erecto, mis pezones se rebelaron y tomando vida propia se endurecieron como dos orgullosas atalayas prestas para la batalla.

No sé si notaste que en mi exploto el principio de una humedad que a pesar de ser conocida, era mas viva, más gloriosa y que solo se presentaba como una antesala a lo que vendría después..

Ya en el taxi rumbo al hotel solo platicamos lo necesario, de las veces en que solo cobijados en nuestras respectivas alcobas habíamos dado rienda suelta a nuestra desesperación de tenernos, de poseernos, de que en mi caso, por ejemplo, solo una noche basto el breve roce de un mar solitario en mis pies, para recordar cada parte de tus palabras, que mi piel se lleno de fuego liquido, que mis caderas temblaban y mis senos se desesperaban con inquietud y con desafío, que fui a mi cuarto y me desnude presurosamente en mi cama, que ya era una constelación de emociones desatadas que necesitaban calmarse con la mayor celeridad.

Y es que mencionaba... No... Gritaba tu nombre cada que mis manos exploraban nuevos pasajes de mí, que al hundir mis dedos entre el diluvio de mi sexo, sentí por un instante que era tu pene exquisito el que me inundaba, porque sentí una catarsis indescriptible, que aprisionaba mis pezones con fuerza, casi con dureza, que quería imaginar tus dientes en ellos, Charly, que quería sentir esa inquieta agitación que no media ni quería control...

Ah...Charly.... Que tuve que abrir un cajón al lado de mi cabecera y tomar ese objeto que en innumerables ocasiones tuvo que remplazarte.

Y lo lleve a mi boca, y me deleite con tu suave textura, y quise imaginar la propia textura de tu sexo vigoroso que se erguía con fuerza y que se plantaba como un orgulloso guerrero listo para entrar en acción inmediata, que lo cubrí con mis labios y con mi lengua, lloviéndolo con esa espesa ola que resbalaba por mis comisuras.

Si supieras que ese dildo tenia tu nombre grabado y que tenia tu fuerza implícita, que era una representación tuya a la distancia, que era una parte de ti que me había apropiado mientras llegaba la cita con el destino, esa que la vida ya nos debía.

Y ese dildo se estremecía entre mis manos, lo pase por mis senos, por mis pezones, y lo baje con la ligereza de un cometa recorriendo el plano estelar de mi vientre hasta encontrar la faz de mi sexo...

Ahhh...si supieras que fue delicioso introducirlo, que no fue una lluvia la que salió de mí, sino que fueron diluvios completos los cuales habían alcanzado para cubrir mil veces la tierra y los cielos.

Pero...Hoy por fin llegaste....

Al llegar al hotel subimos algo nerviosos, no podría explicarlo, ya era mucho lo que nos conocíamos y mucho lo que nos éramos ajenos....

Ya en la habitación no dijimos nada, pero lo que sí, es que hubo un abrazo muy distinto a los que seguirían posteriormente, fue un abrazo que se antojo primitivo, que se antojo puro, que se antojo intemporal, un abrazo que encerraba miles de palabras que no alcanzaban a ser expresadas con la suficiente elocuencia como lo merecían...

Fue un abrazo que expresaba todo lo que sentíamos, un Abrazo Que era la amalgama de miles de sentimientos y emociones compartidas y que ahora por fin se hacían solo una.

Nos desnudamos y fuimos a la ducha, enjabonándonos y haciendo que el agua corriera por cada ranura de nuestra piel, por cada recoveco de nuestros cuerpos y por cada frontera de nuestras estepas....

Ni siquiera nos secamos, ya era innecesario. Saliendo de la ducha nos tomamos descaradamente y nos besamos con deseo mas que otra cosa, tus manos por fin se posaron en mis nalgas húmedas y hambrientas, sentí tus labios chupar mis senos y morder mis pezones que estaban erectos desde apenas verte.

Podía sentir el calor y desesperación de tu piel que me hipnotizaba, y en mi vientre, la dureza de tu pene ansioso, duro, fuerte, vibrante.
Chocaba con mis muslos, con mis piernas, y yo enloquecía, hasta que con una de mis manos lo tome para sentirlo por vez primera lo mismo que tus nalgas...

Ahhhh..
Dios..... Charly, tu pene estaba hirviendo...Sentía como palpitaba, sus venas, sus pliegues...sentí cada centímetro, cada forma...y estaba húmedo..

Empecé a masturbarlo, haciendo que mi mano subiera y bajara, quería enloquecerte también de placer, de deseo, de una lujuria desmedida y desconocida, y casi grite de gozo cuando sentí tus dedos hundirse en mi coño húmedo, liquido, caliente,...Aghhh...tus dedos eran sabios, expertos, entraban y salían con maestría, explorando sin descanso mis pliegues, mi interior, encontrando emociones que yo misma desconocía...Ahhhhgggg...siiii Que delicia cuando encontraste mi clítoris...UF...si amor....tan solo recordarlo...Vuelvo a humedecerme...


CONTINUARA.......

aspid
28-feb-2007, 10:50
excelente narracion :rolleyes: