SCORPION
06-abr-2006, 11:49
Esta historia es para ti mi querida: lovepanty
Esta es una historia un poco fantasiosa que creo que muchos de ustedes debieron tenerla:
De vez en cuando, lo que da la impresión de ser una escena rutinaria y casual puede convertirse en algo que a muchos nos gustaría que pasara en nuestras vidas.
Ese fue el caso que me sucedió con mi amiga Mari, ella es el tipo de mujer que puede considerarse como poco llamativa, sin embargo cuando uno la mira por segunda vez queda prendado de muchos encantos, Mari tiene el cabello largo rubio, rostro largo un cuerpo delgado, sin embargo a pesar de lo rutinario de sus medidas y facciones.
Una de las cosas que llama la atención de Mari es que nunca se sabia lo que ella iba a decir o hacer lo que mantenía a todos en constante expectativa, una noche llegue a mi trabajo con anticipación, y me encontré con una escena de esas que solamente se ven en las películas de tipo porno.
Mari estaba sentada en la mesa de los cócteles, en las tinieblas casi completas ya que solamente una lamparita de débil luz alumbraba el sofá estaba diciendo algo extraño………………… que escapaba de su garganta me quede en la puerta del corredor escuchándola, pero como no comprendía sus palabras me acerque a ella por detrás mientras mas me acercaba podía escuchar como ella gemía.
Movía su cabecita rubia y sus ojos estaban cerrados en éxtasis sin embargo, aun me era imposible ver lo que estaba haciendo ya que sus piernas estaban subidas. Estaba esperando por ver que es lo que estaba logrando que Mari se excitara, asi que me pase de rodillas y fui arrastrándome por el piso hasta quedar detrás de mi silla a escasos metros del sofá en cual Mari, estaba acostada, ella estaba con la cabeza colgada hacia abajo, casi tocando la alfombra y sus muslos y sus piernas colgando del respaldar del sofá con la bata abierta hasta la cintura lo que me dejaba verle su sexo negro y espeso. La chica tenia las piernas abiertas de par en par, sus dedos se sumergían en un contenido de crema y después se los colocaba ante la labia de su vagina para luego introducirlos en su interior. “Ooooooooh……..oooooh” gemía Mari, el sexo de Mari es algo especial algo que merece un escrutinio y una explicación. Esta bordeado por un perfecto triangulo de vello pubicos rubio claros y tan finos que parecen formar parte de una pieza de seda. En algunas ocasiones Mari usa las tijeras y le da diversas formas. Y bajo aquel arbusto de seda se encuentran los labios vaginales mas exquisitos que se pueden pensar dos verdaderas joyas de carne tierna, pulposa y siempre caliente, tan perfectos que parecen dibujados para hacer una concha y tan manuales que se hacen perfectamente en los labios de cualquiera para la mamada del siglo, ahora brillantes con la crema que se estaba poniendo, luego ella inmediatamente se dio la vuelta en el sofá, cambiando de posición mientras que tomaba mas crema y se untaba en su ano, Mari tenia una forma especial de regar la crema sobre su ano y después de introducir dos dedos en el interior del mismo. Para mi el culo de ella era una de las cosas mas perfectas de la naturaleza. Uno de los pocos culos que yo haya visto naturalmente afeitado y sin pelos alrededor del ano, una perfecta visión de piel sedosa, crema y fresa en aquel huequito lindo y perfecto, se metieron sus dedos asta el fondo de su ano. Mari no podía mas………..se le veía en el color rosado subido de su piel y en la congestión de su rostro. Este es el momento que esperaba asi que despojándome de los calzoncillos, que era lo único que tenia puesto en aquel momento me levante sintiendo el tremendo dolor de una erección fenomenal y me lance hacia el sofá colocándome detrás de Mari que se masturbaba alocadamente. Cuatro dedos frotando con lujuria su pepita entre chorro de líquidos calientes que emanaban sin cesar de aquella concha perfecta y rosada, “déjame…….que yo te lo hago mejor” susurre al tiempo que me inclinaba sobre su espalda besándola en la nuca……. A ella le costo algún tiempo reconocerme, sus ojos cafeses aun estaban opacados por el placer que había obtenido de sus manos, pero finalmente me reconoció y una sonrisa de felicidad aparecía en su rostro haciendo mas sensual aun de lo que era ¿Qué es lo que quieres? Dijo ella sabes bien lo que quiero” dije ella sonrío abriendo aun mas, pero yo no necesitaba que ella se me abriera ya que sosteniéndole las nalgotas abiertas con las rodillas enterré dos dedos en su ano y después tres juntos formando un capullo, como si fuera un pene en movimiento continuo. Comencé a mover mis dedos en el interior estrecho y caliente del ano mientras ella gritaba y aullaba de gusto, yo no me resistía más tiempo, sin poder contener, me tome el pene en la mano, la acerque a Mari y le solté medio galón de leche ardiendo mientras que ella se movía y retorcía viniéndose al mismo tiempo en lo que llamaba sus orgasmos anales. Por tu madre métemelo por el culo que no aguanto mas chillo yo creí que perdería algo de erección por la forma salvaje que me acababa de venir, pero algo de eso el cuero se me puso mas duro y tieso, por lo que me coloque en la posición correcta, tomándome el pene en la mano y dirigiéndolo hacia el ano de Mari que protuberava como una verruga cargada de sabor, ahora si que use mis dos manos para separarle por completo las dos nalgas haciendo espacio para mi pene y entonces arremetí con el cabezote colorado. El cual tras de aplastar en la estrecha entrada dio una especie de respingo y quedo incrustado en el interior de su culo, metido en los intestinos y con el cabezote enterrado en su ano lo demás era fácil. Asi que poco a poco le fui metiendo el pene pulgada a pulgada de encendida fibra en el intestino. No pare hasta que se la metí toda por completa, y luego el clásico movimiento de sacar y meter mientras ella gritaba de placer, finamente me le corrí encima de su hermoso ano.
Fin
Espero aya sido te tu agrado
Esta es una historia un poco fantasiosa que creo que muchos de ustedes debieron tenerla:
De vez en cuando, lo que da la impresión de ser una escena rutinaria y casual puede convertirse en algo que a muchos nos gustaría que pasara en nuestras vidas.
Ese fue el caso que me sucedió con mi amiga Mari, ella es el tipo de mujer que puede considerarse como poco llamativa, sin embargo cuando uno la mira por segunda vez queda prendado de muchos encantos, Mari tiene el cabello largo rubio, rostro largo un cuerpo delgado, sin embargo a pesar de lo rutinario de sus medidas y facciones.
Una de las cosas que llama la atención de Mari es que nunca se sabia lo que ella iba a decir o hacer lo que mantenía a todos en constante expectativa, una noche llegue a mi trabajo con anticipación, y me encontré con una escena de esas que solamente se ven en las películas de tipo porno.
Mari estaba sentada en la mesa de los cócteles, en las tinieblas casi completas ya que solamente una lamparita de débil luz alumbraba el sofá estaba diciendo algo extraño………………… que escapaba de su garganta me quede en la puerta del corredor escuchándola, pero como no comprendía sus palabras me acerque a ella por detrás mientras mas me acercaba podía escuchar como ella gemía.
Movía su cabecita rubia y sus ojos estaban cerrados en éxtasis sin embargo, aun me era imposible ver lo que estaba haciendo ya que sus piernas estaban subidas. Estaba esperando por ver que es lo que estaba logrando que Mari se excitara, asi que me pase de rodillas y fui arrastrándome por el piso hasta quedar detrás de mi silla a escasos metros del sofá en cual Mari, estaba acostada, ella estaba con la cabeza colgada hacia abajo, casi tocando la alfombra y sus muslos y sus piernas colgando del respaldar del sofá con la bata abierta hasta la cintura lo que me dejaba verle su sexo negro y espeso. La chica tenia las piernas abiertas de par en par, sus dedos se sumergían en un contenido de crema y después se los colocaba ante la labia de su vagina para luego introducirlos en su interior. “Ooooooooh……..oooooh” gemía Mari, el sexo de Mari es algo especial algo que merece un escrutinio y una explicación. Esta bordeado por un perfecto triangulo de vello pubicos rubio claros y tan finos que parecen formar parte de una pieza de seda. En algunas ocasiones Mari usa las tijeras y le da diversas formas. Y bajo aquel arbusto de seda se encuentran los labios vaginales mas exquisitos que se pueden pensar dos verdaderas joyas de carne tierna, pulposa y siempre caliente, tan perfectos que parecen dibujados para hacer una concha y tan manuales que se hacen perfectamente en los labios de cualquiera para la mamada del siglo, ahora brillantes con la crema que se estaba poniendo, luego ella inmediatamente se dio la vuelta en el sofá, cambiando de posición mientras que tomaba mas crema y se untaba en su ano, Mari tenia una forma especial de regar la crema sobre su ano y después de introducir dos dedos en el interior del mismo. Para mi el culo de ella era una de las cosas mas perfectas de la naturaleza. Uno de los pocos culos que yo haya visto naturalmente afeitado y sin pelos alrededor del ano, una perfecta visión de piel sedosa, crema y fresa en aquel huequito lindo y perfecto, se metieron sus dedos asta el fondo de su ano. Mari no podía mas………..se le veía en el color rosado subido de su piel y en la congestión de su rostro. Este es el momento que esperaba asi que despojándome de los calzoncillos, que era lo único que tenia puesto en aquel momento me levante sintiendo el tremendo dolor de una erección fenomenal y me lance hacia el sofá colocándome detrás de Mari que se masturbaba alocadamente. Cuatro dedos frotando con lujuria su pepita entre chorro de líquidos calientes que emanaban sin cesar de aquella concha perfecta y rosada, “déjame…….que yo te lo hago mejor” susurre al tiempo que me inclinaba sobre su espalda besándola en la nuca……. A ella le costo algún tiempo reconocerme, sus ojos cafeses aun estaban opacados por el placer que había obtenido de sus manos, pero finalmente me reconoció y una sonrisa de felicidad aparecía en su rostro haciendo mas sensual aun de lo que era ¿Qué es lo que quieres? Dijo ella sabes bien lo que quiero” dije ella sonrío abriendo aun mas, pero yo no necesitaba que ella se me abriera ya que sosteniéndole las nalgotas abiertas con las rodillas enterré dos dedos en su ano y después tres juntos formando un capullo, como si fuera un pene en movimiento continuo. Comencé a mover mis dedos en el interior estrecho y caliente del ano mientras ella gritaba y aullaba de gusto, yo no me resistía más tiempo, sin poder contener, me tome el pene en la mano, la acerque a Mari y le solté medio galón de leche ardiendo mientras que ella se movía y retorcía viniéndose al mismo tiempo en lo que llamaba sus orgasmos anales. Por tu madre métemelo por el culo que no aguanto mas chillo yo creí que perdería algo de erección por la forma salvaje que me acababa de venir, pero algo de eso el cuero se me puso mas duro y tieso, por lo que me coloque en la posición correcta, tomándome el pene en la mano y dirigiéndolo hacia el ano de Mari que protuberava como una verruga cargada de sabor, ahora si que use mis dos manos para separarle por completo las dos nalgas haciendo espacio para mi pene y entonces arremetí con el cabezote colorado. El cual tras de aplastar en la estrecha entrada dio una especie de respingo y quedo incrustado en el interior de su culo, metido en los intestinos y con el cabezote enterrado en su ano lo demás era fácil. Asi que poco a poco le fui metiendo el pene pulgada a pulgada de encendida fibra en el intestino. No pare hasta que se la metí toda por completa, y luego el clásico movimiento de sacar y meter mientras ella gritaba de placer, finamente me le corrí encima de su hermoso ano.
Fin
Espero aya sido te tu agrado