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lerogo
08-mar-2007, 06:39
APUESTA SOBRE SEGURO



En la reunión que mantenemos los directivos cada semana siempre acabábamos igual, escuchando las fantasmadas de nuestro compañero Carlos Esteban, el jefe de personal, a quien le gustaba alardear de todo, de una gran casa, de un potente coche y sobretodo de ligoteo, presumiendo de poderse comer a todas las mujeres que se le antojen, siempre haciéndose el machote, con un gran aparato y con una gran capacidad para llevarse a la cama a cualquier hembra que él desee...
Pero un buen día se acabó mi paciencia:
- Venga Carlos Esteban, que cuando te lanzas no hay quien te pare... - le increpé
- ¿no te lo crees? - contestó riendo.
- Hombre, una cosa es que te comas a más viejas que ninguno de los que estamos aquí, que eso puede quedarse en duda, pero otra cosa es que digas que te tiras a todas las mujeres que pasan a tu lado y que no se te resiste ninguna.
- Pues yo creo que todas las mujeres son un poco putillas y les va la marcha…
- ¿La tuya? - le dije sonriendo.
- ¿Qué pasa Rodrigo? ¿Crees que miento?
- Pues sí, pienso que eres un fantasma…
- Vale…, si no me crees, ponme a prueba...
- ¿A prueba? ¿Como?.
- Dime, ¿a quien quieres que me coma para demostrarte lo que digo?
- ¿Cómo a quien?
- Si, elige la nena que quieres que me tire… ¿a tu mujer por ejemplo?
Esas palabras me encendieron, pero ¿cómo podía ser tan mamarracho y tan fantasma? ¿quien se creía que era? ¿Superman?... Contesté con enojo:
- ¿Tú de que vas?
- ¿Que pasa?, ¿Tienes miedo?, apuéstate algo.
- Carlos Esteban una cosa es que seas un hombre atractivo con cierto éxito con las féminas, pero te has pasado… esto es una broma sin gusto.
- Ah ¿crees que es broma?, ¿no me ves capaz de comerme a tu querida esposa?, si quiero la tengo a mis pies… jejeje.
Yo quería de una vez por todas derrotar a este fantoche y demostrar a todos que sus desafiantes palabras no eran más que pura palabrería y una soberana mentira... Volví a increparle por no irme contra él:
- Tu te crees que puedes con todo, pero lo que tienes es una bocaza muy grande y nada más...
- Esta bien, me apuesto mi coche deportivo contra el tuyo a que en menos de una semana me he tirado a tu mujer, jaja.... - reía el condenado.
Lo dijo sin cortarse un pelo y con bastante seguridad delante de todos. Sin duda yo también estaba seguro, sabía de sobra que mi mujer me era completamente fiel y que sería totalmente incapaz de ponerme los cuernos y menos aún con Carlos Esteban, a quien ella sabía que yo tenía bastante manía, además la idea de quedarme con su caro deportivo me atraía fuera de lo normal. A pesar de todo eso, me negué, por supuesto:
- Pero ¿qué te has creído?, no sé como puedes ser tan soberbio y tan chulo... dije con tono enfadado.
- Vamos, demuestra a todos que soy un fantasma y que estoy equivocado: mi coche contra el tuyo a que me follo a tu querida esposa esta misma semana y te lo demuestro….
Todo esto ocurrió hasta que mi secretaria me entregó un paquete que acababa de llegar del departamento de personal. Era un paquete pequeño que en un principio me pareció un libro. En la parte frontal del paquete y con letras grandes decía:
"A la atención de Rodrigo (ese soy yo), Director de Publicidad. Espero que te guste. Firmado: Carlos Esteban - Director de Recursos Humanos."
Abrí el paquete con una sonrisa en los labios esperando sorprenderme con alguna broma que me tendría preparada el "simpático" de Carlos Esteban, sabiendo lo chistoso que era y lo que le gustaba tomar el pelo a todo el personal, pero aquella sonrisa se convirtió en cara de preocupación cuando terminé de abrir el paquete y encontrar una cinta de video rotulada como: "Shirley" (ese es el nombre de mi mujer).
Volví a pensar que todo se trataba de una pesada y absurda broma y aun continué riendo hasta que cerré la puerta de mi despacho, eso sí, con llave por si acaso pudiera entrar alguien y a continuación metí la cinta en el video.
La grabación era de un videoaficionado que avanzaba con cierto tambaleo hacia mi casa y llamaba al timbre. De pronto salió mi esposa en la imagen cuando abrió la puerta y se quedó bastante sorprendida al verse enfocada por una cámara de vídeo. Enseguida reconoció a Carlos Esteban y le saludó, ella le conocía de varias fiestas a las que habíamos ido. Preguntó intrigada:
- Hola Carlos Esteban, ¿qué haces?
La voz de él se apreció en la película y la identifiqué como la del portador de la cámara:
- Hola Shirley, ¿cómo estas? - dijo.
- Bien... pero… no entiendo..., ¿por qué me estas grabando con esa cámara?
- Pues, porque... eres preciosa.
- Venga, déjate de bromas... dime ¿por qué?
- Es verdad, te grabo porque estás buenísima.
Carlos Esteban volvió al ataque:
- Estás guapísima con ese vestido Shirley - dijo apuntando con su cámara a la anatomía de mi esposa de abajo a arriba.
- Si, seguramente... que tonto eres, pero si es un vestido que no me favorece nada... - contestó ella estirando un poco más aquel vestido veraniego que utilizaba para estar en casa y que en cierto modo no le sentaba nada mal sobretodo porque se había quedado más corto de lo normal.
- Ni hablar, te sienta de miedo. Pero, ¿me vas a dejar aquí en la puerta?
- Ah, si, perdona, me he quedado tan sorprendida con tu visita y con la cámara... pasa por favor.
- ¿Quieres tomar una copa o un café?
- Mejor una copa. Whisky, siempre que me acompañes con otra copa...
- Bueno, no acostumbro a beber a estas horas, pero me serviré otra, solo para que no bebas solo.
Se sentó junto a él con las copas en el sofá y Carlos Esteban no dejaba de enfocarla con la cámara. Ella seguía intranquila y volvió a preguntarle:
- Pero no me has explicado todavía... ¿por qué vas con esa cámara?
- Ya te lo he dicho, te estoy grabando porque eres toda una belleza y quiero tenerte aquí grabada.
Mi mujer estaba aturdida con sus palabras y se notaba en su rostro un enrojecimiento que delataba la vergüenza que estaba pasando. Siempre ha sido tímida con los hombres cuando la dicen algún piropo o algún halago, a veces también lo es conmigo.
- Venga Carlos Esteban, en serio, me siento incómoda, dime la verdad... ¿por qué me estas grabando...?
- ¿Por qué? Relájate mujer..., verás, no, en serio, estoy haciendo una especie de concurso o mejor dicho de casting o de selección, como prefieras...
- ¿Casting? ... ¿selección?... sigo sin entender nada. - respondió ella atónita.
- Verás, me han encargado un trabajo y es que tengo que elegir a la esposa del año entre todo el personal de la empresa y tu eres una de las mejores candidatas.
- Venga Carlos Esteban, déjate de bromas...
- Si, es completamente en serio, sin duda eres mi favorita... y creo que puedes ganar. - insistió él
- Pero... ¿de quien es la idea de ese concurso? y ¿para qué es?, de verdad que estoy hecha un lío.
- Bueno, es sencillo, la idea es del jefazo, don José Luis, ya sabes, quiere promocionar a uno de los empleados de la empresa para montar una nueva delegación en Colombia y no sabía como hacer la selección final, después de mucho pensar, dijo que había que atar bien todos los cabos, antes de decidirse por nadie y de alguna manera lo ha dejado en mis manos, por algo soy el jefe de personal ¿no?, jejeje.
- ¿Don José Luis?, Pero ¿que es eso de la nueva delegación?
- Ah, perdona, ¿no te dijo nada Rodrigo?
- No, para nada.. - contestó Shirley intrigada

lerogo
08-mar-2007, 06:41
- Bueno, en vista de que el negocio va muy bien en la delegación de Mexico, se quiere ampliar a otra nueva delegación en Colombia con unas 20 personas más o menos y se está buscando el mejor directivo para que se encargue de ella y del personal, será un puesto de mucha responsabilidad para alguien con grandes dotes y mucha personalidad, por eso que tu marido es uno de los candidatos...
- Y ¿crees que él lo tiene bien para ser el elegido?
- Bueno, todavía no se ha decidido por nadie en concreto, el jefe quiere que sea un buen ejecutivo, como tu marido, pero además quiere que represente a la empresa por todo lo alto y para eso debe tener una mujer atractiva, desde luego tú lo eres y mucho, pero también esa esposa tiene que tener grandes cualidades para relacionarse con celebridades y autoridades de la ciudad y afrontar grandes retos...
- ¿En serio?, me parece una idea absurda Carlos Esteban, que quieres que te diga, no sé que tiene que ver como sea de atractiva la mujer de un empleado para eso... -contestó algo confundida y algo irritada mi adorable esposa mientras pegaba otro trago a la copa de whisky.
Todo aquello era una patraña y una mentira colosal, no había por donde cogerla, pero mi esposa parecía creérselo en parte, más aún cuando le rebatió Carlos Esteban con otra de sus artimañas, desde luego el tío era todo un artista del engaño:
Carlos Esteban se decidió al nuevo ataque.
- Shirley, tengo que decirte una cosa, yo he apostado por ti y creo que eres la mejor candidata, ¿serás capaz de demostrárselo al jefe?
- Yo estoy dispuesta, pero aún no sé como lo tengo que demostrar…
- Muy fácil, entre otras cosas, debes de ser una mujer decidida y sencillamente saber responderme a través del vídeo a una serie de preguntas y situaciones que yo te vaya diciendo…
- No sé, esto es tan extraño, pero... bueno, vale… ¿cómo empezamos?
- Mira Shirley, tú no te preocupes por la grabación, déjalo de mi cuenta que si algo sale mal, yo lo montaré luego en casa y te dejaré por todo lo alto, como tú te mereces, con mi ayuda y desde luego con la tuya os mandaremos a Barcelona, ya lo verás… eso sí, recuerda que esto es un concurso y será elegida la mejor… así que depende exclusivamente de ti.
- Gracias Carlos Esteban, eres todo un amigo y un caballero.
- No, mujer, ya te he dicho que yo aposté por ti.
Shirley se sentó en el centro del sofá, Carlos Esteban enfrente y se prepararon la tercera copa de whisky. A esas alturas mi mujercita debía estar algo más que entonada. Y al cabronazo de mi compañero se le podría llamar cualquier cosa menos caballero. Él siguió con su táctica:
- Bueno Shirley, lo primero de todo es que estés tranquila, así que relájate… y otra cosa Shirley, necesitaría grabarte en bikini...
- ¿cómo? ¿en bikini? ¿por qué?
- Tampoco es para tanto ¿no? Pues entre otras cosas para saber como es tu anatomía en bikini y si realmente puedes sorprender a los invitados en el nuevo chalet de lujo que tendríais en Colombia... allí las fiestas serán en torno a la piscina y la anfitriona tiene que deslumbrar en bikini...
- Bueno, vale… dame un minuto y me cambio...
No daba crédito a lo que estaba viendo y oyendo más aún cuando mi mujer desaparecía de la escena en dirección a nuestra habitación y aquel cabrón enfocaba hacia abajo su cámara se agarraba el paquete con fuerza y decía en voz alta : "esta putita esta en el bote, jejeje ". Me daban ganas de salir corriendo a su despacho y matarle... pero la curiosidad de saber como iba a acabar todo aquello podían más que yo. Aun me quedé más perplejo cuando mi mujer salió otra vez a escena con un diminuto bikini negro que yo no conocía y que tapaba lo justo, estaba preciosa y no pude evitar tener una erección inmediata al verla avanzar hacia la cámara con ese bikini tan pequeño y sexy, calzada con unos zapatos de tacón estaba aún más hermosa. Su pelo recogido iluminaba su cara.
- Caramba Shirley, estas más que buena... estás impresionante - alcanzó a decir el cabronazo de Carlos Esteban.
- Gracias Carlos Esteban, pero este bikini nunca me le pongo porque me está muy pequeño, pero ya que hay que impresionar, creo que este será el mejor... - dijo mucho más decidida mi mujer mientras se sentaba de nuevo en el sofá y cruzaba sensualmente las piernas.
- Estas para comerte Shirley... -la piropeó el muy ladino.
- No sé como estoy haciendo esto, me parece ridículo, aunque no lo parezca estoy pasando una vergüenza de miedo... si me viera mi marido, me mataría... si no fuera porque estoy un poco bebida…
Shirley estaba irreconocible, siempre ha sido una mujer muy tímida y nunca la hubiera creído capaz de posar para aquel montaje absurdo que tenía preparado el astuto de Carlos Esteban. Este se levantó y rodeó con su cámara la espléndida figura de mi esposa, acercando el zoom hasta sus pechos y sus piernas con todo el descaro, enfocaba a pocos centímetros de su piel, su escote, su entrepierna...
- Que guapa estas Shirley, has conseguido excitarme... - decía el muy granuja.
- Gracias - contestaba ella sonrojada y sin duda halagada por haberle excitado.
- ¿No haces topless, Shirley?
- Ya Carlos Esteban, pero así, ¿delante de ti?… me muero de vergüenza…
- No, mujer, tú hazte a la idea de que yo soy tú médico, solo hago de juez y en este caso de árbitro…
Se notaba lo apurada que estaba y forzando una leve sonrisa, con las manos temblorosas y con enorme vergüenza se puso las manos en la espalda, soltó el cordón y se despojó del sujetador del bikini mostrando sus hermosas tetas a mi malvado compañero. Yo estaba irritado de ver como sucedía todo aquello y de como estaban engañando a mi esposa, pero al mismo tiempo también estaba excitado de ver a mi mujer así de marchosa y tan decidida, estaba irreconocible. A pesar de todo ella se tapaba los pechos con las manos, algo que aún la hacía más deseable. Después y tras un aparente aviso de Carlos Esteban, se quitó las manos del pecho y mostró sus tetas ante y él y el objetivo de la cámara.
- Dios mío, que belleza, que buenísima estás - gritó Carlos Esteban.
- Gracias, pero esto es tan cortante, estoy temblando... - dijo la pobre. Pensar que todo lo estaba haciendo por mi, por un lado me irritaba y por otro me enorgullecía.
La cámara enfocaba sus tetas de arriba a abajo sin cesar y el zoom se acercaba tanto a sus pezones que parecían salirse de la pantalla.
- Bien Shirley, ahora siéntate y comenzaré la prueba, ¿vale? - dijo el muy canalla.
- Pero, ¿yo sigo así? ¿medio desnuda?
- Claro, ¿no te he dicho que hay que demostrar de lo que eres capaz?, lo mejor es que te relajes…
El sinvergüenza de Carlos Esteban estuvo un buen rato enfocándola los muslos, la cintura, las tetas. Mi esposa se fue relajando poco a poco también ayudada por las cuatro copas que se tomó, cruzó las piernas varias veces y se dispuso al fin para la temida prueba- Je, je ¿Entonces?
- Esta bien, pregunta, verás como las podré superar...
Shirley siempre ha tenido cierta rivalidad con Marta, la mujer de Aguirre, porque además de ser una mujer muy atractiva, es muy elegante y sexy, algo que mi mujer no se ha atrevido nunca a demostrar, porque también lo es… el caso es que ahora se le presentaba una gran oportunidad de superar a su "rival".
- ¿Preparada?
- Venga, venga, pregunta Carlos Esteban… - dijo decidida.
- Bueno, pues... ¿cuántas veces a la semana haces el amor con tu marido?
- Pues... aproximadamente dos veces por semana...
Sin duda que estaba mintiendo porque apenas lo hacíamos una vez al mes y eso en el mejor de los casos, pero debió mentir para quedar bien... además se la veía muy valiente y dispuesta a aplastar a sus competidoras.
- Bien, eso está bien - contestó él.... - quizás deberías hacerlo más a menudo y ¿que postura empleáis normalmente?
- Ufff, vaya preguntas… no sé, me da mucho corte...
- Venga Shirley, que vas muy bien, imagina que yo soy el confesor...
- Por Dios Carlos Esteban, que vergüenza... pues…. la postura normal, yo debajo y él encima... ya sabes…
- Eso lo entiendo, pero…
- Mira Shirley, este proyecto no se puede tirar por la borda, es algo muy delicado y todos los detalles son importantes, aunque a ti no te lo parezca, esto es algo que se está intentando elegir con sumo cuidado, lo mejor posible y atando bien todos los cabos, no sé si me explico...
- Ya Carlos Esteban, comprendo, pero es que... me haces unas preguntas...

lerogo
08-mar-2007, 06:44
- Mira preciosa, te repetiré la pregunta y tú miénteme, eso es lo de menos, lo único es demostrar en esta grabación que eres una mujer decidida, atrevida y sexy. ¿vale?, lo demás no importa.
- Vale, intentaré ser un poco mentirosilla, espero que sirva de algo y lo haga bien.
Carlos Esteban hizo una pausa, volvió a ajustar el zoom de la videocámara y volvió al ataque con sus preguntas:
- Allá voy... Shirley, ¿le chupas la polla a tu marido?
- Si… claro. Me encanta..., sabe riquísima - mintió Shirley muy decidida, ya que ciertamente nunca me la había chupado.
- Bien y... ¿como lo haces?
- Pues, le agarro por la base la polla y con mi lengua llego hasta arriba y luego me meto la punta en la boca... después bajo de nuevo hasta sus huevos y al fin me la meto entera en la boca para que sienta como mis labios se aprietan contra su miembro…
- ¡Bravo Shirley! , así, así vamos bien… - la jaleaba el muy ladino.
- Oye Shirley, ¿tus tetas?, son de silicona... ¿verdad?
- Noooo, que cosas tienes.... son mías enteritas.
- No lo creo.
- Es cierto, son naturales... te lo juro.
- Demuéstralo, tócatelas.
- Pero, ¿como voy a...?
- Que si mujer, demuéstrame que esas tetas tan lindas son tuyas y demuéstraselo a la cámara también...
De nuevo el pícaro de Carlos Esteban la estaba liando, pero lejos de darse cuenta, mi mujer comenzó a masajearse las tetas con ambas manos y hasta vi una mirada lasciva en sus lindos ojos mientras lo hacía. Así estuvo durante un rato mirando fijamente al objetivo y sobándose a sí misma con cierto descaro.
- No me convences del todo, creo que estás operada.
- Te juro que no, Carlos Esteban, son mías - contestaba ella sin dejar de acariciarse los pechos.
- No sé... ¿Puedo comprobar por mí mismo que no son de silicona?
- Adelante, compruébalo...
Su respuesta fue rápida e igualmente decidida. No sabía si era completamente tonta o se lo hacía, pero aparentemente caía una y otra vez en las trampas de ese sinvergüenza. La cámara y su dueño fueron acercándose hasta mi mujercita y apareció su mano tocando primero una teta y luego la otra, no se conformó con un leve roce sino que las sobó durante bastante rato, algo que no pareció disgustarle del todo a Shirley. Seguro que a estas alturas ella ya estaba más que cachonda y, aunque parezca increíble, también. Carlos Esteban se retiró de nuevo a su posición frente a ella y tardó unos segundos en hablar.
- Ahora, viene lo más delicado, Shirley...
- ¿Todavía más? ¿De qué se trata? - preguntó intrigada.
- Pues que en esta parte Beatriz, la esposa de Gerardo se cortó bastante, pero Marta lo hizo de miedo.
- Y ¿qué es?. Seguro que yo lo supero...jeje.
- ¿Serías capaz de desnudarte completamente ante la cámara?
- ¿Queeee? ¡Nooooo! - su respuesta fue como un grito
- Vamos Shirley, estas a punto de conseguirlo, te falta tan poco.
- No, no, ni hablar, esto se esta poniendo muy feo, eso si que no, no quiero, no…
Yo me alegraba de oír esas palabras y saber que mi mujer no se lanzaría más allá.
- Pero ¿por qué? Solo es la verdadera demostración de tu valentía y tu decisión, ahora mismo estás en topless y no ha pasado nada ¿no?, estas demostrado ser muy atrevida, casi tanto como Marta...
Ahí le dio en el punto flaco, el muy cabrón sabía como llevarla...
- ¿Marta lo hizo sin rechistar?
- ¿Que si Marta hizo qué? - preguntó él haciéndose el ingenuo.
- Pues ¿que si Marta se desnudó ante la cámara sin objeciones?
- Ya lo creo, fue una bomba, lo hizo de maravilla, como toda una "striper". A Beatriz le costó mucho más , aunque al final también lo hizo y bastante bien
- ¿Beatriz?… No me lo creo.
- Si, si, ella también…
Shirley estaba algo indecisa. Se la veía apurada y desconcertada.
- No puedo hacerlo Carlos Esteban, ¿cómo voy a desnudarme delante de ti? , que vergüenza…
- Vale, vale, lo dejamos y ya está, ya hay una candidata medio decidida y no habrá problemas, nos olvidamos de todo y punto…
Otra vez sus argucias y sus trampas desorientaron a mi pobre esposa.
- ¿Cómo que hay una medio decidida? ¿quién es?
- Si, ya te dije que don José Luis esta casi decidido por Marta, pero como te dije, yo aposté por ti y le convencí para demostrarle que tú eras la mejor en todos los sentidos, que no solo eras capaz de superar a Marta, sino que eras aún más decidida, que estabas mucho más buena que ella y que serías la mujer perfecta para esa plaza.
- Esta bien, tú ganas, pero me muero de vergüenza… si me viera Rodrigo…
se levantó del sofá, cerró los ojos unos segundos, después miró a la cámara, sonrió y lentamente se fue despojando de las braguitas del bikini deslizándolas por sus piernas hasta el suelo. La imagen de mi mujer en bolas casi me hace caer de la silla, estaba impresionante.
- Joder. - es lo único que alcanzó a decir Carlos Esteban que se quedó mudo.
La cámara avanzó hacia ella y a pocos centímetros de su piel fue rodeándola mostrando por entero su desnudez y sin dejar un centímetro de su piel sin enfocar. Su espalda, su culo, su pubis aparecían descaradamente en primeros planos.
- Bueno, ¿lo hago mejor que ella o no? - preguntó sonriente y desafiante Shirley.
- Ya lo creo, lo has hecho cien veces mejor y además estás mucho más buena que Marta.
- ¿En serio? - dudó ella inocentemente.
- Shirley eres una bomba, madre mía, eres un sueño... don José Luis va a cambiar por narices su decisión.
- ¿Superaré a Marta?

lerogo
08-mar-2007, 06:46
Creo que sí, estás buenísima... eres preciosa, vaya cuerpo… quizás una pequeña pega….
- ¿Algún problema? - interrogó ella algo preocupada.
- Bueno, no, problema no, pero para hacerlo perfecto… verás, Marta tenía muy cuidado el vello de su pubis y eso le encantó al jefe, se puso hasta bizco.
- No hay problema por eso, ahora vuelvo. - dijo ella con rotundidad.
Shirley desapareció de la imagen dirigiéndose a su cuarto, mientras Carlos Esteban apuntaba a su desnudo cuerpo cuando se alejaba y su culo se tambaleaba a cada paso.

- Hola Rodrigo, ¿qué te parece? ¿no es alucinante? Tu mujer desnudita para mí solito, algo que no imaginabas ¿eh?, pues prepárate para lo mejor… ahora es cuando me la voy a follar y varias veces….¿te lo sigues sin creer? Jejejeje.
Tras esperar unos minutos y en vista de que Shirley no volvía de nuestra habitación, Carlos Esteban se levantó y la cámara se adentró en el pasillo y después en nuestro cuarto. Allí estaba ella, desnuda, sentada a los pies de la cama, con las piernas completamente abiertas, con su sexo lleno de espuma e intentando afeitarse las ingles con la cuchilla.
- ¿Necesitas ayuda? -preguntó el cerdo de mi compañero.
- Creo que sí, he conseguido afeitarme un poco las ingles, pero tengo miedo de cortarme, no me veo bien. Soy una torpe, además siempre me hacen estas cosas en el salón de belleza y ahora estoy tan nerviosa que no puedo...
- No te preocupes, te echo una mano, lo haré con cuidado y no estés nerviosa mujer, relájate… - contestó Carlos Esteban.
Apoyó la cámara sobre una silla y la aseguró hasta quedarse convencido que no dejaba de enfocar el cuerpo desnudo de mi mujer y a continuación se acercó hasta ella. Él tomó la cuchilla con una mano y con la otra se apoyaba en el sexo de mi esposa sin cortarse un pelo. Sus dedos empezaban al principio a rozar las ingles, pero después sus pulgares acariciaban su pubis y los labios externos de su vagina. Ella tampoco le dijo nada sobretodo cuando sus manos ya no se limitaban solo a afeitar y a rozar, sino a meter mano de lo lindo y a acariciar su rajita con descaro. Shirley cerró los ojos, en señal inequívoca de que lo estaba disfrutando de verdad. La imagen era tremenda. Mi mujer sentada al borde de la cama con sus piernas abiertas de par en par, su espalda algo arqueada hacia atrás y sus manos apoyadas tras ella sobre la cama y Carlos Esteban de rodillas en el suelo entre los muslos de ella y metiéndola mano en su coño sin contemplación y pajeándola ante la cámara.
Después de acabar la faena de afeitar por los alrededores del chochito, la hizo tumbarse de como estaba sentada con intención de retirarle los restos de espuma. Comenzó a retirar los pelitos pegados de su piel con una toalla y luego directamente con sus dedos. Pero el muy hijo de mala madre no se conformó con quitarle los pelillos tan solo con las manos y mirando con deleite el coñito de mi esposa, comenzó a lamerlo con su lengua mientras que sus manos acariciaban la parte interna de los muslos de ella. La respiración de Shirley fue en aumento hasta que empezó a jadear con fuerza y a gritar cuando le llegó un orgasmo espectacular.

La voz de Carlos Esteban en la imagen portando de nuevo la cámara me volvieron a la realidad de lo que me parecía una terrible pesadilla. Había vuelto a coger la videocámara de la silla donde había estado apoyada y ahora volvía a enfocar la cara satisfecha de mi esposa.
- Vale Shirley, veamos como ha quedado el trabajo.
La cámara se paró unos segundos en el rostro de ella que estaba sudoroso y bastante rojo después de aquella placentera experiencia, luego la imagen bajó lentamente por su cuerpo desnudo para darle más emoción, recreándose en su sudorosa piel y enfocó de cerca el coñito de mi mujer que se le veía divino. Desde luego había hecho un buen trabajo, su sexo estaba muy bien recortado y solo le había dejado una hilera de pelos alrededor de sus labios vaginales y en la parte superior de su monte de venus. A ella también le gustó.
- Que bien me queda ¿no?. Nunca me lo había recortado así, pero es que además tampoco me lo habían chupado nunca....
- ¿De veras?, ¿Nunca te lo ha comido Rodrigo?
- No, nunca le he dejado, si se enterara de esto...me mataría.
- Pero ¿por qué se va a enterar, mujer? ¿Has disfrutado? ¿no?
- si… y mucho - contestó algo azorada.
- Y ¿que has sentido?
- Algo increíble, nunca había tenido un orgasmo así. Me he corrido como nunca y ahora mismo tengo mi sexo palpitando y me siento rara y muy excitada.
- ¿Ves como me tienes a mí, Shirley?, eso lo has conseguido tu solita, no solamente vas a excitar a tu maridito sino que seguro que al jefe le vas a impresionar de verdad, si se quedó alucinado con

lerogo
08-mar-2007, 06:47
- Marta, contigo va a desmayarse…
- Creo que no deberías enseñárselo, me siento avergonzada...
- Bueno preciosa, ahora a ver si eres capaz de demostrar ante la cámara como se desnuda a un hombre.
- Pero Carlos Esteban, eso no, por favor... te estas pasando…
Shirley continuaba sentada en la cama y ahora cerraba las piernas en señal de vergüenza. Carlos Esteban no se rendía por muy dura que ella se pusiera. Había que reconocerle su gran habilidad para convencer.
- Oye, que pasa, creo que me merezco alguna recompensa... ¿no crees?
- Carlos Esteban, has ido muy lejos, creo que ya has tenido suficiente y don José Luis también...
- Pero nena, si lo has hecho de cine y ahora es lo más fácil, has pasado lo más duro, en serio, estas haciéndolo muy bien...
- Ya, si, pero luego tu querrás algo más... y yo no estoy dispuesta a...
- Vamos mujer, ¿quien ha dicho que yo quiera algo más? Solo demuestra ante la cámara que vas a ser valiente y una mujer muy sensual desnudando a un hombre.

porque aunque ella parecía una mosquita muerta, estaba ahora levantándose de la cama y así ,de pie, como su madre la trajo al mundo, estaba desabotonando la camisa de Carlos Esteban, después de quitársela por completo, le desabrochó el pantalón y luego lentamente y mirándole a los ojos, o en este caso a la cámara, le despojó del calzoncillo dejándole en pelotas frente a ella. Su enorme polla pareció asustarla y se la quedó mirando como quien ha visto al mismísimo diablo.
Allí estaba mi fiel y tierna esposa completamente desnuda y a pocos centímetros de un hombre igualmente desnudo con una verga descomunal. Ahora entendía porque las mujeres se volvían locas por aquel tipo…
- Venga tócala, Shirley. - le ordenó él.
- Pero Carlos Esteban... - se resistía ella sin quitar la vista de aquel falo.
- Vamos acaríciala... solo un poco, ya verás que tacto tiene...
Shirley dudó unos segundos, después le miró a los ojos y luego le agarró aquella enorme tranca con su pequeña mano que apenas podía cerrar ante ese pedazo de carne. La polla de aquel hombre parecía reventar entre los dedos de ella.
Y ahora estaba desnuda frente a un tipo al que casi conocía y cascándole una paja como toda una experta.
- Shirley... para ya, por tu madre que me voy a correr.
Ella obedeció y paró en seco soltando la tranca de Carlos Esteban como si le hubiera dado un calambre. Yo no sabía muy bien por qué la había hecho parar, pero dudé unos segundos pensando si aquel hombre se estaba arrepintiendo de lo que estaba haciendo y si quería dejarlo así en vista de lo vil y despiadado que había sido, tanto conmigo como con mi esposa.
la invitó a sentarse sobre el mueble de tal manera que quedaban sus piernas colgando. Carlos Esteban se alejó un poco y siguió enfocándola de cuerpo entero y disfrutando de su belleza desnuda. Ella estaba un poco confusa pero también parecía estar disfrutando con la historia pues sonreía ante la cámara con unos coloretes en su cara que denotaban lo cachonda que estaba, yo nunca la había visto así. Y es que además se la veía radiante, hermosa y muy sexy.
- Ahora, abre las piernas - la ordenó él.
Ella volvió a obedecer como una perrita y abrió sus piernas mostrando aquel chochito que ahora se le veía tan claramente sin apenas pelos alrededor . Tampoco se le había visto yo nunca así. Su rajita brillaba y eso significaba que estaba muy cachonda.
- Vuélvete a acariciar las tetas. - volvió a sugerir el canalla de Carlos Esteban.
Shirley estaba como una moto y ya no preguntaba el por qué, solo se limitaba a obedecer y sus manos agarraron sus bonitos senos y comenzó a jugar con ellos, lo hacía muy bien, La cámara enfocó unos segundos hacia abajo enseñando la enorme polla de Carlos Esteban que también sostenía con su mano y se acariciaba lentamente. Luego volvió a enfocar a Shirley que seguía sobándose las tetas con deleite.

La imagen fue acercándose lentamente hacia donde estaba ella y se colocó muy cerca de su cuerpo, luego enfocó su polla hasta que esta se chocó contra el húmedo coño de ella.
La voz de mi esposa fue casi un grito:
-¿ Que haces Carlos Esteban?
- No te preocupes bonita, que solo hago como si estuviéramos haciendo el amor, nada más.
Ella dudó...
- No, no, eso es demasiado, sabía que querías algo más y no puede ser...
Yo por un lado estaba contento, pues veía que mi mujer estaba intentando poner algo de orden a aquel terrible engaño, a pesar del alcohol, su excitación y las artimañas de Carlos Esteban, pero por otro lado tanto ella como yo deseábamos otra cosa... Es algo que no se puede expresar, pero la excitación de ese momento era algo fuera de lo normal.
Carlos Esteban apoyó la cámara en una silla desde donde se ofrecía una panorámica perfecta de mi mujer con las piernas abiertas y sentada sobre el tocador. Después él se acercó a ella de nuevo y le

cheo
08-mar-2007, 06:49
no pos si esta un poco corto el texto... no tendras otro mas largo? jejejejejejejejejejejejee

lerogo
08-mar-2007, 06:50
propuso un juego.
- Vamos a hacer que estamos follando ¿vale?, verás como eso te consagra como la mejor de todas...
- No, no, eso no....
- Venga preciosa que solo hago que parezca eso, yo me acerco hasta tu coñito y luego me alejo y ya está, ya verás... es como un juego, tonta.
- No Carlos Esteban, por favor... creo que no puedo responder de mi.
- Puedo asegurarte que has ganado y aunque lo dudé al principio sabía que eras la mejor, Marta no llegó a esto....
- ¿En serio?, ¿crees que habré ganado?
- Estoy convencido... por lo que lo anuncio públicamente... Atención don José Luis, le presento a la esposa del nuevo director de la delegación de Barcelona... la inigualable, la sensual y divina... Shirley.
Lo anunció como si de un número de circo se tratase.
- Y ahora imaginen como debe tirar esta criatura...
En la imagen se apreciaba claramente el brillo de los ojos de mi aturdida esposa que delataban su excitación, sus labios estaban hinchados... los pezones estaban erectos por lo que Carlos Esteban aprovechó para morder suavemente uno de ellos ante un pequeño gritito de ella. Carlos Esteban y su enorme polla se acercaban cada vez más hacia el coño de mi mujer, yo quería que aquello parase, deseaba que mi mujer reaccionase, pero no fue así... La verga de Carlos Esteban chocó contra el mojadito coño de ella una vez, se separaba unos centímetros y luego volvía otra vez a chocar... parecía como si aquella polla le estuviera dando besitos a la dilatada vagina de Shirley que al mismo tiempo parecía cobrar vida y se abría ante cada embestida de él. La respiración de ella era cada vez más fuerte y la mía también, por un momento mi turbia mente creyó que aquella polla era la mía.
- Miren señores como hace el amor esta gatita... anunciaba él a los cuatro vientos.
Shirley ya no respiraba, gemía a cada embestida de aquella enorme tranca contra su sexo, sus manos se agarraban fuertemente al tocador y abría las piernas cada vez más para sentir mejor cada choque.

Carlos Esteban disfrutaba del momento como nadie, pero no contento con chocar su glande contra los labios ardientes del sexo de ella, intentaba penetrarla... pero gracias a Dios ella se resistía. Sus manos aparecieron en escena empujando los abdominales de él y separándole cada vez que intentaba algo más que un fortuito choque... la imagen de sus cuerpos desnudos tan pegados me irritaba y me excitaba a la vez.
Shirley se resistía y agarrando con sus propias manos el enorme aparato de aquel tipo, lo separaba de ella para evitar lo inevitable.
- Vamos Shirley, que no te voy a penetrar, solo la punta... para parecer que te estoy follando, en la grabación solo va a parecer eso... luego lo montaré en casa y dará la impresión de que te estoy penetrando, pero no lo voy a hacer de verdad, no te preocupes…
- Noooo, por favor Carlos Esteban, que estamos muy calientes y nos podemos pasar... aaahhhgggg
- Que no, de verdad... solo la punta - insistía él.
Yo sentía orgullo por mi esposa al verla intentar remediar lo irremediable, aunque mi otro yo quería verla empalada por aquel gigantesco aparato.
- No Carlos Esteban, por Dios... dejémoslo así, además no tenemos protección y yo estoy en plena ovulación.... - le increpó ella sosteniéndole la enorme polla y separándola de su ardiente cuerpo.
- Cariño, que te aseguro que solo te meteré la punta, enfoco un poco y luego te la saco, de verdad...
- Que no, por favor... que me vas a matar de gusto y no respondo…
- Confía en mi... que eres la campeona...
Ella cesó en empeño de tirarle de su verga lejos de su cuerpo, hasta quitar la mano y agarrarse a los brazos de él y algo más convencida se dejó liar una vez más por aquel demonio que lentamente fue introduciendo su polla dentro del recortadito chocho de mi señora.
Fiel a su palabra introdujo solo la punta y la sacó, pero cuando parecía que todo había acabado volvió a meter aquel enorme glande al tiempo que ella gemía tan profundamente que me asustaba.
Carlos Esteban miraba hacia su polla y luego sonreía a la cámara. Poco a poco, como quien no quiere la cosa, a cada salida, su entrada cada vez era mayor, hasta que de repente aquel enorme instrumento se introdujo de golpe en el coñito de mi esposa. Yo no lo podía creer, le había metido por completo su polla y sus dos sexos se juntaron durante unos segundos. A continuación se separó unos centímetros y volvió a clavársela hasta el fondo de su dilatada vagina. Aunque yo no quería creerlo, se la estaba comiendo el muy cabrón...
Shirley gritaba pero de gusto, seguro que la sensación de verse empalada por aquella polla era lo más placentero que su cuerpo había podido sentir nunca. Su vagina se adaptó enseguida a esa tremenda daga y Carlos Esteban empezó con un vaivén rápido. La culeaba con ganas...
- Por favor Carlos Esteban, sácala... no tenemos protección.... me puedo quedar embarazada… - le suplicaba ella cerrando los ojos sin poder remediar un gusto que la superaba.
- Disfruta mujer, que ya tengo cuidado y la saco... - contestaba él entrecortadamente.
- Ayyyy... Diossssssss. - gemía ella.
Mi mujer pareció entrar en trance y después de varias convulsiones, gritos y arañazos sobre el pecho de él, entró en un orgasmo descomunal. Carlos Esteban seguía empujando una y otra vez y de vez en cuando la cámara subía hacía la cara de ella que era todo un poema, estaba sonrojada con su cabeza echada hacia atrás con los ojos cerrados y disfrutando como una loca... Él la besaba, primero las tetas, la chupaba el cuello y luego en la boca. Comenzó a besar a mi esposa, la mordía los labios, le metía la lengua y ella respondía a aquel beso con pasión... estaban morreándose y sin parar de follar. Yo me masturbaba viendo desaparecer el pene de aquel tipo en el recortado coñito de mi mujer que se tensaba a cada metida de él.
- Por….. fa……vor, sá….cala… an…..tes de corre….rte... - volvió a recordarle Shirley.
Él seguía bombeando y culeandosela como si no la escuchara, fue aumentando la velocidad y de repente se paró en seco con toda su monstruosa polla metida hasta el fondo y sin hacer caso a los ruegos y empujones de Shirley, se agarró con fuerza a las caderas de ella y se corrió dentro de su coñito sin dejar escapar una gota y se notaba como cada espasmo de sus músculos él hacía lo posible para que aquel semen le llegara hasta lo más adentro de su ser...
- N…..oooo, Carlos Esteban, noooo, por….. favor, te estas corri…..endo dentroooooo, uuuooohhhh - le gritaba ella intentando separarle de su cuerpo y sin dejar de gemir.
La imagen se movía de un lado a otro y parecía que se le iba a caer en cualquier momento, pero Carlos Esteban intentaba mantenerla firme enfocando al coño de mi esposa para que viera como acababa de vaciar su polla dentro. el video ofrecía la imagen de una polla medio flácida saliendo de la vagina de mi mujer y que dejó varios hilos colgando entre los cuerpos sudorosos de ellos dos.

pejelagarto79
09-mar-2007, 12:57
jajajaj no mameeeeeees que mas paso???? gano la apuesta??? y el carro deportivo?????

DIABLOFER
09-mar-2007, 01:22
no manches, me tienes como pend.... un buen rato para que no pongas el final, termina la historia mi buen

ziett
16-mar-2007, 03:14
que cabron debe de ser eso carnal cuntos sentimientos se conflictuaron en ese relato gracias por conpartirlo con nosotros:p

apolo013
17-mar-2007, 10:46
mta y eso fue todo????????????? nos vas a dejar asi ya pon lo que sigue no seas culey ya ponlooooooooooooooo :confused:

lerogo
19-mar-2007, 05:00
Mi mujer estaba apoyada contra el espejo del tocador completamente exhausta y agarrada aun a los brazos de Carlos Esteban.
Ella parecía sollozar:
- Carlos Esteban eres un canalla, me prometiste sacarla...
- Vamos mujer ¿no te ha gustado?
- Eres un cerdo...
El hijo de puta de Carlos Esteban reía con ganas...
- Vamos nena, has disfrutado como una putita - le decía aquel despreciable ser, mientras volvía a restregarle su húmedo glande por la húmeda rajita de ella.
- Carlos Esteban por Dios no sigas... que me muero de gusto
- Venga preciosa, dime que quieres que te la meta de nuevo...
Mi mujer cerraba los ojos victima de un placer que la desbordaba. Mis ojos no parecían creer lo que veían, aquello era increíble, pero mi esposa estaba tan cachonda que agarraba ella misma la polla de aquel miserable para restregársela por su chorreante coño.
- ¿Quieres más eh zorrita? - le decía riendo el canalla de Carlos Esteban.
Por un momento pensé que mi esposa se arrepentiría y pondría fin a todo…. Me equivoqué de nuevo.
- hagamoslo otra vez, méteme esa cosa tan rica, por favor…
- Ja, ja, ja - reía mi compañero con ganas.
- Por favor, métemela otra vez… - le suplicaba mi esposa sin dejar de tirar de su verga hacia ella.
Él se quedó observándola, después estiró el brazo y cogió la cámara enfocando de cerca la cara de mi mujer que estaba muy colorada y con los ojos brillantes.
- Por tu madre Carlos Esteban, no me dejes así, hagamoslo otra vez… - seguía suplicándole ella.
Yo no me lo podía creer, mi mujer pidiéndole a aquel cabrón que se la tirara de nuevo… era alucinante.
- ¿Así que quieres que te la meta de nuevo? ¿eh?, jajajaja., pero antes tendrás que comérmela ¿no?
Eso era demasiado, pero yo sabía que mi mujer no se la chuparía, siempre le ha dado mucho asco y esta vez no iba a ser menos, mis sospechas parecían acertar cuando mi mujer se levantó del tocador y se giró hacia Carlos Esteban… yo esperaba que ella se negase, lo deseaba, pero lejos de eso, se agachó frente a la polla de mi compañero y sin mediar palabra se la metió en la boca.
Carlos Esteban la preguntó:
- ¿Te gusta?
- Me encanta, está riquísima - contestó la muy puta.
- Vale, ahora te voy a follar como había prometido, pero lo haremos en tu cama, donde lo haces con tu marido ¿vale?
- Donde tu quieras, pero hazlo ya que me muero - gritaba ella.
Carlos Esteban puso la cámara sobre una silla a un costado de la cama e hizo tumbar a mi mujer. Podía verse perfectamente su cuerpo tumbado sudoroso y esperando que aquel bestia la follara de nuevo.
Y dicho y hecho , el hijo de puta de Carlos Esteban se la metió de nuevo hasta el fondo y se recreó con ello sonriendo a la cámara. Aquel maldito se folló a mi esposa y en propia cama mientras ella, tumbada como estaba, se entregaba y se agarraba a sus brazos pidiendo más y más.
Unos minutos más tarde Carlos Esteban se corría de nuevo dentro de ella y esta vez ella ni siquiera hizo objeción a que no la sacara antes, incluso se agarró a su culo para recibir con fuerza todo el semen de aquel animal.
No acabó todo allí, sino que Carlos Esteban se benefició a mi mujercita varias veces hasta quedar exhaustos los dos, Una vez más sonrió aquel demonio de Carlos Esteban y no le contestó, cerró la puerta tras de sí y me dijo amenazante:
-Hola Rodrigo ¿qué te ha parecido?… Me he follado a tu adorable esposa y varias veces para que quede constancia que es toda una zorra, ahora se puede decir que has perdido tu coche y… jeje, también a tu mujer, jajajajajaja…

Se acabó la cinta y me quedé sin coche y sin esposa….
Aprendí algo: Nunca se debe apostar, aunque parezca una apuesta sobre seguro.

CRIPTONN
24-sep-2007, 07:31
NO mames si que stuboi cañon que culero ese cuate, pèro ni pex, haber si pones un pedazo de ese videito que dices?, y temo decir que todas son unas zorras pero gracias alpoder de lapersuacion que tiene tu cuate, hayq euenseñar alas chicas ano creer enese tipo de weyes te dejan si n vieja jajajajaj saludos!