MAMILAS
28-feb-2006, 09:34
QUE ONDA BANDA, PUES POR LO VISTO HAY ALGUNOS BROTHERS AQUI QUE LES GUSTAN MIS RELATOS Y SUS COMENTARIOS ME HAN ANIMADO A SEGUIR REDACTANDOLOS, NO QUIERO DAR NOMBRES PARA NO QUEDAR MAL, PERO HOY EN PARTICULAR QUIERO DEDICAR ESTE A TUT, PUES EL ES DE LOS QUE MAS AL PENDIENTE HA ESTADO DE ELLOS Y PUES PARECE QUE DISFRUTA LEYENDOLOS, ASI ES QUE TUT VA PARA TI BROTHER :
Pues en esta época he tenido muy poca chamba, y la neta los ratos de ocio me mata así que dije vamos a hacer algo productivo, comencé a abrir el baúl de los recuerdos, y es como vienen a mi mente tantas anécdotas que he vivido, la verdad siempre fui un adolescente y un niño muy inquieto sexualmente pues las tantas vivencias que el destino puso en mi camino me hicieron así, en esta ocasión quiero relatarles una de tantas, esto fue cuando tenia 12 años, yo iba en primero de secu, era súper cachondo, un día mis padres tenían que asistir a una reunión un viernes por la noche y me dejaron encargado con la hija de los vecinos, que en esa época tendría unos 17 o 18 años, estaba todavía en colegió, mis padres siempre me sobreprotegieron y no querían dejarme solo, además los papas de angélica tambien irían a esa reunión, decidiendo que nos podíamos hacer compañía así que llegó el día o mejor dicho la noche de conocer a mi niñera por un día, la verdad me quedé encantado por que ella era muy linda, de pelo largo ondulado, ojos negros no muy oscuros, una boca soñada y un cuerpo escultural. La falda del uniforme del colegio, era roja pero muy corta y con vuelo, ella iba en la prepa del colegio Tepeyac, dicha falda le dejaba ver una piernas torneadas y bronceadas, cuando ya se fueron mis padres lo primero que hizo fue sonreírme y decirme que me portara bien, luego me dijo que fuéramos a ver la televisión, que ella mientras tanto iba a hacer una llamada telefónica a una amiga.
Yo muy tranquilamente comencé a cambiar de canales para encontrar algo que ver y Angélica, se puso a conversar con una amiga en el teléfono, de un momento a otro me di la vuelta para verla y me di cuenta que estaba con las piernas cruzadas pero en una posición en la que me permitía verle su ropa interior, que nunca voy a olvidar, era una tanga blanca con unos pequeños y delicados encajes en los bordes, al ver esto tengo que admitir que me excité muchísimo pero era una sensación que me llenaba de miedo y de incertidumbre, ella seguía hablando muy animadamente en el teléfono, se percató que yo estaba atontado viendo su diminuta panty, entonces ella soltó un gesto muy pícaro, comenzó a acariciarse las piernas mientras hacia bromas y reía con su amiga en el teléfono, yo solo miraba que reía pero alcanzaba a escuchar lo que decía, cuando terminó de hablar me quedó viendo fijamente a los ojos y me dijo: “¿Que tanto me mirabas hermoso?”, me quedé mudo, ella sonrió y me dijo no te pongas nervioso ven acá, cuando yo me acerque me pregunto que si me gustaría verla sin ropa, yo totalmente aturdido le dije que ¡SI!, fue entonces cuando ella se comenzó a subir la falda y se hizo hacia un lado su ropa interior, fue el momento más sexy de mi vida ver esa tremenda hembra mostrando toda su intimidad.
Luego me pregunto: ¿te gusta? ¿Somos lindas las chicas no? luego me tomo con sus dos manos por mi cuello, me besó y comenzó a bajar mi cabeza para que viera de más cerca, pero esta vez me dijo: “quítame el panty” yo con toda la desesperación del caso lo hice y comencé a apreciar la hermosura de su cosita, cuando yo pensaba que eso era todo, ella me dijo: “quiero que me lamas ahí” me empujó hasta hacer contacto mi boca con su cosita para ese momento ya estaba húmeda, no pare de lamer y chupar sus jugos hasta que ella se vino con un orgasmo interminable, yo no comprendía mucho de que se trataba la cosa, ella menciono que con eso bastaba, que era todo por hoy, me dijo: “quiero que te masturbes toda la semana pensando en lo que hicimos hoy”.
El siguiente viernes que también me dejaron encargado con mi niñera del sexo, ella me dijo que le había gustado mucho lo que yo le había hecho el viernes pasado y quería que se lo volviera a hacer, así que nos pusimos en la misma posición ella sentada sin su ropa interior, con la falda arriba y yo arrodillado frente a ella, esta vez me enseño lo que más le gustaba y en dónde lamer exactamente.
Cuando ella acabo, me dijo: ahora me toca a mi, bajo mi cierre y de un solo movimiento saco mi verga totalmente erecta, al sentir su dulce y delicada mano me puse a mil y a los 4 o 5 minutos que estuvo masturbándome me vine como nunca antes, salieron tantos mocos de mi pene, que la salpique toda, ella fue al baño a limpiarse, nuevamente era hora de despedirnos, nos dijimos adiós, con una mirada de complicidad entre ambos.
Angélica y yo nos seguimos viendo mas seguido a veces en su casa o en la mía, la última vez que vino, me presento a una amiga, esa vez me dijo que quería masturbarme pero que su amiga quería ver ya que ella no le creía que me hacia eso, que además nunca había visto una verga en vivo y en directo, yo dije que encantado lo haría. Y entre risas, bromas las dos entraron en mi cuarto, Angélica se acercó a mi, me acarició por encima del pantalón, luego me lo sacó, bajó mi truza, así que mi verga saltó al aire ya que ya estaba súper durota, al ver a esas dos hermosuras fijar sus ojos en mi pene, que para entonces ya tenía muy buen tamaño, me excite tanto, fue una sensación especial el ver a dos viejas admirando mi pene con tanto morbo y asombro.
Al comenzar a masturbarme, Angélica le dijo a mi nueva niñera: - ¡Que te dije! – Y ella le contesto con la voz temblorosa de la excitación al ver a su amiga amasando mi miembro: - Sí me ganaste la apuesta, así que ella también se acercó y comenzó a meneármela también, entonces Angélica le menciono : - Esa no era la apuesta -, yo no entendía ni madres, pero si que lo disfrutaba, entonces ella bajo su cabeza y comenzó a mamarme, ese día aun lo recuerdo pues sentí un placer tan sublime, al terminar, Angélica me dijo: -Nos vamos a divertir mucho los tres juntos, después de eso ya se imaginaran que cosas hacíamos juntos, ellas me median el pene, me dibujaban caritas en el, me untaban de miel o cosas así, me lo chupaban hasta dejarlo limpio, hoy en día soy fanático del sexo oral y aunque a veces quisiera volver a experimentar esa sensación de ver a alguien desconocida viendo mi pene bien firme, no me animo pues siento que eso es exhibicionismo y la neta si la sacateo, pero cuando lo recuerdo me excito demasiado.
Pues ahí esta este otro relatillo, ojala y me vea favorecido con mas comentarios, pues como lo he dicho muchas visitas y pocos comentan.
SALUDOS
Pues en esta época he tenido muy poca chamba, y la neta los ratos de ocio me mata así que dije vamos a hacer algo productivo, comencé a abrir el baúl de los recuerdos, y es como vienen a mi mente tantas anécdotas que he vivido, la verdad siempre fui un adolescente y un niño muy inquieto sexualmente pues las tantas vivencias que el destino puso en mi camino me hicieron así, en esta ocasión quiero relatarles una de tantas, esto fue cuando tenia 12 años, yo iba en primero de secu, era súper cachondo, un día mis padres tenían que asistir a una reunión un viernes por la noche y me dejaron encargado con la hija de los vecinos, que en esa época tendría unos 17 o 18 años, estaba todavía en colegió, mis padres siempre me sobreprotegieron y no querían dejarme solo, además los papas de angélica tambien irían a esa reunión, decidiendo que nos podíamos hacer compañía así que llegó el día o mejor dicho la noche de conocer a mi niñera por un día, la verdad me quedé encantado por que ella era muy linda, de pelo largo ondulado, ojos negros no muy oscuros, una boca soñada y un cuerpo escultural. La falda del uniforme del colegio, era roja pero muy corta y con vuelo, ella iba en la prepa del colegio Tepeyac, dicha falda le dejaba ver una piernas torneadas y bronceadas, cuando ya se fueron mis padres lo primero que hizo fue sonreírme y decirme que me portara bien, luego me dijo que fuéramos a ver la televisión, que ella mientras tanto iba a hacer una llamada telefónica a una amiga.
Yo muy tranquilamente comencé a cambiar de canales para encontrar algo que ver y Angélica, se puso a conversar con una amiga en el teléfono, de un momento a otro me di la vuelta para verla y me di cuenta que estaba con las piernas cruzadas pero en una posición en la que me permitía verle su ropa interior, que nunca voy a olvidar, era una tanga blanca con unos pequeños y delicados encajes en los bordes, al ver esto tengo que admitir que me excité muchísimo pero era una sensación que me llenaba de miedo y de incertidumbre, ella seguía hablando muy animadamente en el teléfono, se percató que yo estaba atontado viendo su diminuta panty, entonces ella soltó un gesto muy pícaro, comenzó a acariciarse las piernas mientras hacia bromas y reía con su amiga en el teléfono, yo solo miraba que reía pero alcanzaba a escuchar lo que decía, cuando terminó de hablar me quedó viendo fijamente a los ojos y me dijo: “¿Que tanto me mirabas hermoso?”, me quedé mudo, ella sonrió y me dijo no te pongas nervioso ven acá, cuando yo me acerque me pregunto que si me gustaría verla sin ropa, yo totalmente aturdido le dije que ¡SI!, fue entonces cuando ella se comenzó a subir la falda y se hizo hacia un lado su ropa interior, fue el momento más sexy de mi vida ver esa tremenda hembra mostrando toda su intimidad.
Luego me pregunto: ¿te gusta? ¿Somos lindas las chicas no? luego me tomo con sus dos manos por mi cuello, me besó y comenzó a bajar mi cabeza para que viera de más cerca, pero esta vez me dijo: “quítame el panty” yo con toda la desesperación del caso lo hice y comencé a apreciar la hermosura de su cosita, cuando yo pensaba que eso era todo, ella me dijo: “quiero que me lamas ahí” me empujó hasta hacer contacto mi boca con su cosita para ese momento ya estaba húmeda, no pare de lamer y chupar sus jugos hasta que ella se vino con un orgasmo interminable, yo no comprendía mucho de que se trataba la cosa, ella menciono que con eso bastaba, que era todo por hoy, me dijo: “quiero que te masturbes toda la semana pensando en lo que hicimos hoy”.
El siguiente viernes que también me dejaron encargado con mi niñera del sexo, ella me dijo que le había gustado mucho lo que yo le había hecho el viernes pasado y quería que se lo volviera a hacer, así que nos pusimos en la misma posición ella sentada sin su ropa interior, con la falda arriba y yo arrodillado frente a ella, esta vez me enseño lo que más le gustaba y en dónde lamer exactamente.
Cuando ella acabo, me dijo: ahora me toca a mi, bajo mi cierre y de un solo movimiento saco mi verga totalmente erecta, al sentir su dulce y delicada mano me puse a mil y a los 4 o 5 minutos que estuvo masturbándome me vine como nunca antes, salieron tantos mocos de mi pene, que la salpique toda, ella fue al baño a limpiarse, nuevamente era hora de despedirnos, nos dijimos adiós, con una mirada de complicidad entre ambos.
Angélica y yo nos seguimos viendo mas seguido a veces en su casa o en la mía, la última vez que vino, me presento a una amiga, esa vez me dijo que quería masturbarme pero que su amiga quería ver ya que ella no le creía que me hacia eso, que además nunca había visto una verga en vivo y en directo, yo dije que encantado lo haría. Y entre risas, bromas las dos entraron en mi cuarto, Angélica se acercó a mi, me acarició por encima del pantalón, luego me lo sacó, bajó mi truza, así que mi verga saltó al aire ya que ya estaba súper durota, al ver a esas dos hermosuras fijar sus ojos en mi pene, que para entonces ya tenía muy buen tamaño, me excite tanto, fue una sensación especial el ver a dos viejas admirando mi pene con tanto morbo y asombro.
Al comenzar a masturbarme, Angélica le dijo a mi nueva niñera: - ¡Que te dije! – Y ella le contesto con la voz temblorosa de la excitación al ver a su amiga amasando mi miembro: - Sí me ganaste la apuesta, así que ella también se acercó y comenzó a meneármela también, entonces Angélica le menciono : - Esa no era la apuesta -, yo no entendía ni madres, pero si que lo disfrutaba, entonces ella bajo su cabeza y comenzó a mamarme, ese día aun lo recuerdo pues sentí un placer tan sublime, al terminar, Angélica me dijo: -Nos vamos a divertir mucho los tres juntos, después de eso ya se imaginaran que cosas hacíamos juntos, ellas me median el pene, me dibujaban caritas en el, me untaban de miel o cosas así, me lo chupaban hasta dejarlo limpio, hoy en día soy fanático del sexo oral y aunque a veces quisiera volver a experimentar esa sensación de ver a alguien desconocida viendo mi pene bien firme, no me animo pues siento que eso es exhibicionismo y la neta si la sacateo, pero cuando lo recuerdo me excito demasiado.
Pues ahí esta este otro relatillo, ojala y me vea favorecido con mas comentarios, pues como lo he dicho muchas visitas y pocos comentan.
SALUDOS