exodia
07-feb-2006, 01:34
Esta es la primera anécdota que aporta ha esta gran página espero les guste y no les aburra.
Esto me sucedió hace ya unos años cuando iba en secundaria y me dejaban trabajos de investigación, solía ir a la biblioteca de Balderas, acudía en la tarde como eso de las 6:30 aprovechando lo lleno del metro para dar arrimones y meter mano ( ya que me encontraba en plena edad de la calentura ).
Un viernes me lance al metro y desde que me subí en la estación viveros, el vagón se lleno y como se subieron varias chavas me fui sobre una de ellas que se quedo dándome la espalda, esta tenia un pantalón de mezclilla y una playera azul como esas de los pumas, tenia un culo no muy grande pero eso si redondito, se comporto muy aportadora la chava ya que no decía nada de que le metía mano y le arrimaba el camarón, primero pase mi mano apenas por encima de su culito y como no hizo nada le tocaba su culo con toda la mano y lo mas rico fue en momento de tocarle su raya del culo con mi dedo gordo, pero como todo lo bueno se acabo cuando ella se bajo en centro medico y yo continué con mi camino.
Cuando llegue ha Balderas observe que había mucha gente y decidí quedarme, para ver si encontraba una vieja buena, en eso que llega una que parecía secretaria, la cual llevaba un conjunto azul cielo una falda un poco arriba de la rodilla, súper entallada, que le hacia ver un culote, abajo del sacó una blusa blanca transparente que dejaba ver su brasier de encaje, en eso qué me formo atrás de ella y otros bueyes también pero al momento de subir al vagón que se van sobres esos bueyes, pero alcance ha quedarme atrás de la chava con lo que aprovechaba para meterle mano ha diestra y siniestra, el recordar su culo me pone bien caliente y ella solo hacia gestos pero no me importaba, le tocaba desde las piernas hasta el culo con toda mi mano con tanta excitación que sentí que me venia, en eso, que siento otra mano tocándole el culo a la chava y eran los bueyes esos que les gane el mandado, solo que ellos le metían mono por todos lados y no disimulaban nada entonces decidí mejor bajarme en la siguiente estación ya que la chava hacia caras de molestia y no faltaba mucho para que les dijera de cosa y se armara un desmadre.
Esta es una de tantas historia que tengo espero les haya gustado, disculpen si tengo faltas de ortografía y ofrezco una disculpa si los aburrí. Opinen si les gusto o no el relato.
Esto me sucedió hace ya unos años cuando iba en secundaria y me dejaban trabajos de investigación, solía ir a la biblioteca de Balderas, acudía en la tarde como eso de las 6:30 aprovechando lo lleno del metro para dar arrimones y meter mano ( ya que me encontraba en plena edad de la calentura ).
Un viernes me lance al metro y desde que me subí en la estación viveros, el vagón se lleno y como se subieron varias chavas me fui sobre una de ellas que se quedo dándome la espalda, esta tenia un pantalón de mezclilla y una playera azul como esas de los pumas, tenia un culo no muy grande pero eso si redondito, se comporto muy aportadora la chava ya que no decía nada de que le metía mano y le arrimaba el camarón, primero pase mi mano apenas por encima de su culito y como no hizo nada le tocaba su culo con toda la mano y lo mas rico fue en momento de tocarle su raya del culo con mi dedo gordo, pero como todo lo bueno se acabo cuando ella se bajo en centro medico y yo continué con mi camino.
Cuando llegue ha Balderas observe que había mucha gente y decidí quedarme, para ver si encontraba una vieja buena, en eso que llega una que parecía secretaria, la cual llevaba un conjunto azul cielo una falda un poco arriba de la rodilla, súper entallada, que le hacia ver un culote, abajo del sacó una blusa blanca transparente que dejaba ver su brasier de encaje, en eso qué me formo atrás de ella y otros bueyes también pero al momento de subir al vagón que se van sobres esos bueyes, pero alcance ha quedarme atrás de la chava con lo que aprovechaba para meterle mano ha diestra y siniestra, el recordar su culo me pone bien caliente y ella solo hacia gestos pero no me importaba, le tocaba desde las piernas hasta el culo con toda mi mano con tanta excitación que sentí que me venia, en eso, que siento otra mano tocándole el culo a la chava y eran los bueyes esos que les gane el mandado, solo que ellos le metían mono por todos lados y no disimulaban nada entonces decidí mejor bajarme en la siguiente estación ya que la chava hacia caras de molestia y no faltaba mucho para que les dijera de cosa y se armara un desmadre.
Esta es una de tantas historia que tengo espero les haya gustado, disculpen si tengo faltas de ortografía y ofrezco una disculpa si los aburrí. Opinen si les gusto o no el relato.