zarino
21-nov-2008, 11:37
Asi es amiguitos y amiguitas qu eno les páse esto si estan pasados de tamales a bajar tallas
Don Madano, hombre francamente obeso, tenía panza pitiada: tan grande era que le tapaba el pito. Del automóvil, quiero decir. El acto connubial entre el adiposo señor y su mujer requería de acrobacias que ni en el Cirque du Soleil se pueden ver. Una vez don Madano intentó la postura ortodoxa, tradicional o clásica, llamada también "del misionero", pues los predicadores protestantes la dieron a conocer a los isleños de los mares del Sur como única con aprobación cristiana. Los isleños conocían otras 3 mil 14 posiciones, pero esa se les había escapado. Y al principio los escandalizó, debo decir: la consideraron contra natura. Cada quién. Puso, pues, don Madano con ímprobos trabajos su colosal humanidad sobre la frágil anatomía de su mujer, y luego le pidió algo de movimiento erótico. Ella nada más dejaba adivinar un parpadeo, como el de las luces del famoso tango. "¿Por qué parpadeas así?" --inquirió don Madano, amostazado. Respondió la aplanada señora: "Porque contigo arriba lo único que puedo mover son los párpados". (Y date por bien servido, barrigón).ah que canija mujer jajajajajaja
Don Madano, hombre francamente obeso, tenía panza pitiada: tan grande era que le tapaba el pito. Del automóvil, quiero decir. El acto connubial entre el adiposo señor y su mujer requería de acrobacias que ni en el Cirque du Soleil se pueden ver. Una vez don Madano intentó la postura ortodoxa, tradicional o clásica, llamada también "del misionero", pues los predicadores protestantes la dieron a conocer a los isleños de los mares del Sur como única con aprobación cristiana. Los isleños conocían otras 3 mil 14 posiciones, pero esa se les había escapado. Y al principio los escandalizó, debo decir: la consideraron contra natura. Cada quién. Puso, pues, don Madano con ímprobos trabajos su colosal humanidad sobre la frágil anatomía de su mujer, y luego le pidió algo de movimiento erótico. Ella nada más dejaba adivinar un parpadeo, como el de las luces del famoso tango. "¿Por qué parpadeas así?" --inquirió don Madano, amostazado. Respondió la aplanada señora: "Porque contigo arriba lo único que puedo mover son los párpados". (Y date por bien servido, barrigón).ah que canija mujer jajajajajaja